23 marzo 2009

3 "GAMBAS" EN ACOGIDA

He tenido durante 3 días, hasta que se han muerto (no por desidia sino por desconocimiento), 3 pequeñas gambas (por llamarlas de algún modo, puesto que a mí me parecían mini-bugres [con su típico color azulado y sus tremendas antenotas]) en casa. Es curioso cómo una se ve, de repente, ante situaciones extrañas.

Eran tres pequeños crustáceos que vivían en una pecera redonda, en Lavapiés. Tenían una luz eléctrica que les iluminaba todo el día y la noche, unas algas que les alimentaban y una rutina (supongo). De repente, la rutina se rompió, porque su propietario no se pudo hacer cargo de ellas y se quedaron solas varios días. Pobre su propietario, tampoco se podía hacer cargo de sí mismo, no sé precisamente su historia (porque no pregunto y no tengo curiosidad de serie por los hechos personales de los demás) pero mis conexiones mentales me hacen pensar que una familia opusiana y piadosa acabó con su voluntad de niño… ¡le tocó ser el loco! En todo grupo tiene que haber un tonto, un loco, una puta, en fin, algo que haga sentirse reconfortado y seguro al resto del grupo, al considerarse superiores al “supuestamente más débil”. Un “débil” creado, por lo general, por la comunidad para descargar en él sus propias inseguridades. Un terrible y agotador círculo vicioso cuyo máximo exponente de los horrores, a mi modo de ver, es la familia, la cual puede acabar con la personalidad de cualquiera antes siquiera que se forme. En el trabajo supongo que ya será más fácil luchar contra ese "rol" que te han impuesto, ya que tienes el carácter algo más consolidado.

Bueno, pues lo dicho, los pobres bugres se pasaron unos días solos, con su luz, pero sin su rutina, en un estudio-zulo de Lavapiés, hasta que decidimos ir a su rescate... las noches se nos hacían largas pensando en ellos (yo creía que eran pececitos hasta que los vi de cerca) y en su salud. Decidimos tomarlos en acogida hasta que el chico o su familia se hicieran cargo de ellos. Hicimos la ruta Lavapiés-Malasaña con una pecera-bola con tres pequeños bugres negro-azulados (bastante feos, por cierto) dentro, a ritmo lento para que no se estresaran. Los trajimos con su líquido acondicionador y su alimento, les cambiamos el agua (porque olía bastante mal), les dijimos cositas, los observamos, se los enseñamos a los gattini para que los saludaran, los observamos, los pusimos al sol, los observamos... Bueno, los observamos bastante y veíamos que se movían, comían y parecían hasta contentos (aunque claro, su expresión es indescifrable, pero se movían, a mi modo de ver, alegremente). A los 3 días, por la tarde, fui a saludarles y no se movían, con una varita los toqué y nada, no movían ni una antena, ni una pata, ninguna respuesta... Una pena, los tres a la vez decidieron que esta nueva rutina observante no les molaba y rescindieron su contrato con la vida. Desde fuera se veía una muerte tranquila, sosegada, tal vez sea por el agua.

Ahora me gustaría tener en acogida a su propietario, al pobre me parece que le espera un futuro atroz, en una familia piadosa que le recriminarán el gran error que cometió independizándose, se reconfortarán diciéndole que allí están ellos para protegerle (cuando seguramente habrán sido los causantes de su paso de frontera)... Un futuro difícil: o los calmantes lo convierten en un vegetal para el resto de su vida, cosa que a su madre seguramente le encantaría para poder mostrarlo en sus meriendas (con su té y sus pastas) a sus amigas como "su mayor obra de piedad y amor a Dios”, o decide acabar con todo (consigo y/o con los causantes) en un último arranque de lucidez (para él, no creo para los demás).

La frontera de las alteraciones mentales es lábil, ojalá todos lo tuviéramos en cuenta.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

No te hada dado ganiñas de comerlos antes de todo, Lu?!
Y despues de todo?! Jajajajaja...

Me gusta su manera "crustácea" de hablar.

Lukosh dijo...

Juis, juis, Batatalina Dionea... no me dieron ganinas ni antes, ni después.

Antes porque estaban vivas y me guiñaban el ojo cariñosamente, después porque podrían estar intoxicadas y podrían haberme sentado mal : P.

Sí, soy un poco "crustácea" de nacimiento : )

¡Muchos besinis con antenas de agradecimiento a tu comentario!

Anónimo dijo...

Vaya historia!!
no pensaba que fuesen a morirse sino más bien todo lo contrario, imaginaba que ahora estarían en tu terracita repamchugadas al sol...

te acompaño en el sentimiento Linda Lu, muchos besinis de consolación.

Lukosh dijo...

Pobrinas las gambitas... y pobre también su propietario.

Bueno, la vida es así: difficile.

¡Muchas gracias por los besinis de consolación Silvia-Solete (imagino: )!
¡Muchos besinis (estos animosos y achocolatados) también para ti!

Anónimo dijo...

Pobre gambas....
pero sobre todo pobre dueño de aquellas gambas...
¿y a él le toca el rol de "loco" del grupo? "¿me llamáis loco cuando sólo soy el fruto de vuestras locuras?" [es una frase tonta que me ha venido a la cabeza...]
¿de verdad que fuiste a pasito lento con la pecera por Madrid? Ignoraba que tuvieras tan buen corazón....;P

Que Neptuno les acoja en su seno :)

Besitos desde mi infinita pecera*

Lukosh dijo...

Holita Infinita Anita,
la verdad es que sí, fuimos a pasito lento por Madrid, con mucho cuidadín, pero nada...

La frase que has escrito es perfecta para la ocasión. Muy descriptiva. ¡Gracias!

Que Neptuno las acoja en su seno y espero que proteja a su dueño ya puestos.

¡Muchos besinis y mil gracitas por comentar y leer mis tonteridas! : )

Anónimo dijo...

No son tonteridas como dices...
Y luego dices que no te pasan cosas...
Me hubiera encantado estar allí con mi cámara para retratar ese lento momento pecera tan extraño como bonito...
:)

Lukosh dijo...

Jes, jes, ¡gracias por tu apoyo, Anita!

La pecera era grande y en forma de bola, pesaba un montón y la llevaba Massimo abrazada, con muuuuuucha delicadeza.

Sí, sin duda, hubiera sido una foto simpática ; ).

¡Muchos besinis y mil gracias por tus comentarios, eres un encantín, a pesar de mi acidez natural!

laura dijo...

Vaya vaya...a veces pareces buena y a veces hasta cruel! Supongo que hay una carga de odio a la institución familiar tan fuerte que me llama la atención. No sé si es la familia o es el ser humano, no sé si los grupos son todos los grupos o algunos tipos de grupos. En las tribus ancestrales de diferentes formas de organización familiar siempre había tonto y loco, puta no sé, creo que eso es más cristiano. En algunas incluso el loco era el chamán o el santo, y el tonto el bueno y generoso. Ya sabemos que generalizar es cosa mala, así que claro, claro, es difícil hacer sentencias.
Pero sí, la mayor parte de los jóvenes esquizofrénicos que yo conozco, los demás no lo sé y no he leido ninguna estadística ni informe sobre esto, vienen de familias sobreprotectoras y a la vez castradoras de la libertad individual, de padres de miras estrechas. Pero no siempre, hay padres que no merecen lo que les pàsa y sufren mucho a pesar de hacer las cosas con inteligencia y de forma razonable. ES un misterio la locura, y para mí, a veces es muestra de gran inteligencia y sensiblidad. Tiendo a pensar que los locos no soportan la magnitud de su mente en comparación con la pequeñez ridicula de esta sociedad, que saben tanto que es insoportable y al final algo les estalla dentro y vuelan libres por un mundo mejor. Supongo que conoces "el rayo que no cesa", revista sobres este tema, muy interesante.
Lo de las gambas es una historia muy tierna, pero azules...yo tampoco tengo ni idea de qué son. A lo mejor murieron de vergÜenza, tanto mirarlas...
Un beso grande para tí, y tres pequeños al aire para las gambas.

Lukosh dijo...

¡Holita Laurita!
Bienvenida seas de nuevo por estos lares, un placer leerte, como siempre.

Sobre el odio a la "institución familiar" no entiendo muy bien si lo dices por mí o en general. Si es por mí: sí, odio la institución familiar, me parece la más abominable, perturbadora y cruel de las organizaciones, especialmente porque te toca vivir en ella cuando la cabeza aún está creando sus "bases".

Sobre el chico y la procedencia familiar de su trastorno, yo deduje que el problema le venía de la familia cuando hablé con su madre por teléfono. Primero me puso al corriente de la situación, con un tono bastante piadoso, luego me dijo: "ya se lo habíamos dicho, no tenía que irse de casa". Tras escuchar esto me la imaginé, cuando tuvieron que hospitalizarlo, diciendo: "¿ves, hijo mío? Te lo habíamos dicho…" No creo que haya nada más castrador para una persona de 32 años que te confirmen que estás en un error al independizarte, que sigues dependiendo de tu familia y siempre lo harás.

No conozco la revista que me comentas, la miraré.
Sobre la locura pienso algo parecido a lo que expones, aunque, como bien dices, no creo que haya que generalizar, pues las causas y los efectos de la misma varían mucho y, por lo tanto, creo que puede tener miles significados.

Jes, jes, las pobres gambitas sí, tal vez se murieron de vergüenza, les prestamos demasiada atención... ¡pobrinas!

¡Muchos besinis míos y de los gattinis! : )

Anónimo dijo...

Si tirasemos por tierra absolutamente todo los formalismos e ideas preconcebidas y nos dedicasemo a disfrutar realmente de la vida que bien nos iba a ir... moraleja; vive intensamente mientras puedas ;)

muchos bikis gordis.

fdo. S.Solete.

Lukosh dijo...

Silvia Solete, ¡cuantísima razón tienes! Comparto absolutamente tu comentario... ¡Ojalá tiráramos a la basura todas las formalidades e ideas preconcebidas, viviéramos intensamente y dejáramos vivir igualmente!

¡Ojalá!

Pero es complicado...

¡Mil besinis con buenas intenciones!

mnemorino dijo...

Egon Schiele?
lo he usado como inhibidor de la libido, y con todo, me encanta.

Lukosh dijo...

A mí también me encanta, Schiele, aunque nunca lo he utilizado como inhibidor de la libido (principalmente porque creo que carezco de libido).

¡Mil gracias por comentar, Sir mnemorino, siempre es un placer verle por estos mundos virtuales!

mnemorino dijo...

esa carencia despertaría sin duda interés científico en freud o jung

Lukosh dijo...

Jes, jes, ¿crees que puedo llegar a ser un caso digno de estudio, mnemorino? Yo creo que mi afección es bastante común (por no decir vulgar).
¡Mil gracias por tu comentario!