19 mayo 2011

ESTOY MUY CONTENTA

Sí, sí. Estoy francamente contenta con lo que estoy viendo. Aquí, desde mi ordenador, con mi individualismo radiactivo (que no me permite participar en persona, sólo virtualmente, en eventos donde haya más de 10 personas aprox.) estoy contentísima observando cómo, finalmente, la gente salta de aquí a la calle y dice muuuuuchas de las cosas que me gusta oír, entre ellas, una básica en la actualidad: NO VOTES.... no les legitimes.

Maravilloso.

El lunes 16 de mayo 2011 vi en los periódicos lo que estaba pasando, leí el manifiesto de “Democracia real ya” e, increíblemente, me sentí muy identificada con lo que decían… yo tan antigrupal. Sí, sí, me gusta mucho: abstención, estamos hartos de la brecha que hay entre el mundo de los partidos y la realidad de todo el resto.

Ayer miércoles la Junta Electoral (ese ente desconocido que parece no pertenecer a ningún partido, evidentemente para que ellos, los partidos, no se vean implicados y no se “manchen” con todo esto) prohíbe las sentadas: claro, pueden modificar la intención de voto. Jes, jes, ¡ellos sí pueden manipular la intención de voto a su gusto, pero nosotros, el pueblo, no podemos! ¡Qué gracia me hace! Ellos sí pueden colgarnos esos zombies de sus estandartes para autopromocionarse, eso sí, con nuestro dinero, pero nosotros no podemos manifestar nuestro hartazgo. Un inciso, el otro día, Estherwise/Miranda me decía que cuando veía los “colgajos” electorales se los imaginaba en una noche oscura, con antorchas iluminándolos y estaba, tal cual, en la Edad Media, con su caza de brujas y brujos, me pareció un modo muy claro y descriptivo de expresar lo que producen las campañas electorales: miedo inquisitorio, y también asco al ver cómo se gasta nuestro dinero en cosas absurdas. Igual que usan una buena comitiva de guardaespaldas y coches oficiales para protegerse, con nuestro dinero. ¿Los joyeros tienen seguridad pública para su protección individual? ¿Por qué los políticos sí?

¿Soluciones? En principio, a mí ya me parece una solución que no se vote, puesto que el gobierno no estará en absoluto legitimado, después, uhmmmm, la siempre esperada: una tecnocracia, un país es una empresa, sólo necesita buenos gestores, perfectamente capacitados (con un CV decente, no hecho a base conocidos [enchufes] y trepar), continuamente evaluados y que duren en su puesto no más de un año (el poder siempre corrompe). Las ideologías son buenísimas, pero para practicarlas en el día a día, en los principios, en los valores y no para “vendernos la moto (ideológica)” tal como lo hacen sindicatos y políticos. Una tecnocracia sería lo más parecido a mi idea de anarquía, sería taaaaaaaan bonito.

Estoy muy contenta, ¡qué todos esos altos cargos y políticos de más de 50 años que tanto dicen de los jóvenes (que si no leen, que si no piensan, que si están atontados) se den cuenta que ellos son los que están absolutamente anticuados (¿pero, por Dios, todavía tenemos que hacer mítines y colgar letreritos con tu foto retocada, a quién pretendes convencer con un medio tan atrasado?) y tienen muchísima menos formación y cultura que aquéllos a los que tanto critican!

Que los movimientos pueden estar manipulados… sí, pero, en este caso, se está demostrando que hay una buena base de espontaneidad y, prácticamente, 0 liderazgo, lo cual me encanta.

¿Por qué se cree que los partidos políticos son indispensables?

Toda esta historia de los partidos políticos y los votos es algo relativamente nuevo. Hay vida antes de los partidos políticos. Hay otros sistemas posibles. La política ha existido siempre y es lo que creo que se está haciendo en Sol y en todas las manifestaciones: dialogar, debatir entre los ciudadanos, para llegar a soluciones consensuadas. Los partidos son simplemente un modo de alejar la gestión de un país, una región, una provincia, una ciudad... del ciudadano y crear una élite de poder. Ni más, ni menos.

La verdad es que los “trabajos forzados” no me dejan tiempo material para nada y, a diferencia de los políticos, no gano nada más que para vivir normalmente. Pero hoy ya no he podido resistirme más, esto que está ocurriendo me está gustando mucho. Realmente mucho. No me enrollo más…

Bravissimi e forza! ¡Me encanta la gente normal y los jóvenes!

4 comentarios:

CiudadanoDigital dijo...

Hola Lu!
Me alegro de su alegría, srta. Lukosh. :-)
Yo como ya sabes que soy de naturaleza negativa no acabo de verlo tan claro. La verdad es que estoy de acuerdo con la mayor parte de las cosas que estoy oyendo pero me gustaría saber más de lo que esta gente piensa y propone para poder tener una opinión.
Al menos han conseguido algo, que nuestros queridos políticos sepan que la gente de este país está muy mosqueada con ellos, aunque me temo que el lunes todo seguirá igual y los políticos de turno seguiran chupando del herario público. (lo siento, ya te he avisado que estaba negativo).

Un fuerte abrazo.

Fdo. el perroflauta de la multinacional.

Lukosh dijo...

¡Holita Ciudadano-Quique!
Te agradezco el comentario, ya sabes, siempre es un placer leerte. : )

Yo espero que todo este movimiento prosiga tras las elecciones (sino sería un conato de movimiento, más que un movimiento y sería una pena) y que, mañana, la gente se abstenga en masa a la hora de votar, para deslegitimar a todos los partidos políticos y los seres que los componen (aunque esto favorecerá, creo yo, a la derecha, que vota como va a misa).

De cualquier forma, sólo el hecho de que la gente muestre su descontento de una forma tan cívica y masiva me gusta mucho y me tiene muy contentita.

¿Soluciones/opiniones? Yo creo que soluciones hay (como las que propongo en la entrada) pero no interesa aplicarlas. Por otra parte este movimiento, al ser tan heterogéneo, es difícil que pueda hacer propuestas o dar opiniones claras, lo único que, al final, les une es su hartazgo (o "indignación" palabra de moda a raíz de el libro del ya famosísimo Hessel, que no he leído pero me ha dicho mi hermano que no es especialmente recomendable; me ha aconsejado más el de Reacciona de Sampedro y otros autores). Hay mucha mezcla y es difícil entre gente con proveniencias tan diversas y objetivos tan variados consensuar una opinión que ofrecer "al gran público".

Sea como sea, a mí me encanta que la gente demuestre su descontento, especialmente los jóvenes, siempre tan denostados (la gente mayor siempre habla mal de ellos: que si son apáticos, que si están todo el día "colgados" de Internet, que si no tienen cultura, que si ellos sí que han sabido buscarse la vida...). Mira esos jóvenes tan apáticos y tan incultos y tan poco trabajadores lo que han sabido crear: ¡una auténtica revolución de andar por casa, bastante innovadora en sus formas y de un civismo que da miedo!

Me gusta.

Un fuerte abrazo también para ti y buen domingo (me imagino laboralis, como yo)

Fdo. la "gafapasta" sin gafas ni pasta de Malasaña ; ).

CiudadanoDigital dijo...

Hola again...

Pues la verdad es que esa mezcla tan heterogénea también me hace dudar un poco aunque al final la "indignación" y el hartazgo nos une a todos los que estamos hartos de aguantar a inútiles y corruptus que se ríen descaradamente de nosotros.

Por cierto que no he ido a votar aunque eso ya lo tenía decidido desde hace tiempo, pero me temo que la participación está siendo alta.

Saludos. Fdo el indignado 1 millón.

Lukosh dijo...

Holitas de nuevo : )

No sé, la heterogeneidad por una parte yo la veo bien, porque hace que no haya un pensamiento único y totalitario, sin embargo, también puede producir confusión (que creo que ocurre un poquito) en cuanto a los objetivos, modos de actuar, etc. Veo que la gente sigue yendo a votar cuando el único modo real de demostrar descontento con los partidos políticos es no votarles y, por lo tanto, no legitimarles, pero bueno... El movimiento se establece plazos de duración, cuando la duración debería ser por objetivos conseguidos (pero como tampoco están claros) y no por "plazos de vencimiento". Bueno, de cualquier forma, a mí el que la gente "harta" se reúna para luchar contra el motivo de su hartazgo me gusta mucho, siento que, tal vez, resulte un gasto de energía absurdo si no se tienen claras una serie de cosas como las anteriormente mencionadas... pero bueno, sólo el hecho de moverse ya lo encuentro bonito y una demostración patente de descontento.

Yo sólo he votado una vez en mi vida, cuando el cambio de Aznar a Zapatero, y fue porque le vendí el voto a una amiga (muy creyente ella en los partidos) a cambio de una botella de vino...

Evidentemente, ahora menos que nunca se me ocurriría votar; bueno, si alguna amiga me comprara el voto con una botella de vino (aunque tendría que ser muy bueno para convencerme, juis, juis).

Un abrazo, buena semana y mil gracias de nuevo por comentar
Fdo. Lu o el hartazgo